En la actualidad, los videojuegos representan una de las opciones de ocio para niños y adultos más extendidas a nivel global, y no es algo que se reduzca a un grupo minoritario de usuarios. En España el sector de los videojuegos representa un 0,11% del PIB, lo que se traduce en un gran segmento compuesto por 24 millones de jugadores a tener muy en cuenta (AEVI).

Cada vez son más las marcas que se adentran en el ecosistema de los deportes electrónicos. A través de la mercadotecnia experiencial, las grandes empresas pueden exprimir y aprovechar todas las ventajas que ofrecen los esports. Unir experiencias antes, durante y tras el consumo del producto puede traducirse en índices de engagement cualitativo sorprendentes.       

Queda claro que las marcas están cada vez mucho más presentes en el mundo de los esports. Gracias a Play the Game Agency y partiendo de estas premisas como un cocktail de éxito asegurado, Burger King® España constató y destacó en su participación en la última edición de la Barcelona Games World. La compañía sabe y sabía por aquel entonces la importancia de alcanzar al target gamer. A través de una acción lanzada a través de las redes sociales con el conocido creador de contenido The Grefg, Burger King® España invitó a todos los usuarios a acercarse por el stand durante el evento e invitarlos a comer una de las míticas hamburguesas a la parrilla de la compañía.

El target gamer es difícil de impresionar con acciones de marketing tradicionales. Ofrecer experiencias únicas que las diferencie del resto es clave para llegar efectivamente a este nicho. Con esto en mente, Burger King® España recreó todo un espacio gaming inspirado en Fortnite, juego que ya cuenta con más de 2M de usuarios. Esto, unido a 12 estaciones de juego, regalos especialmente diseñados, cosplayers ambientando el stand y un completo cambio del key visual de la marca, consiguieron que Burger King® España fuera capaz de ofrecer al usuario una auténtica experiencia gaming, aportando valor y relevancia a la comunidad.

_MG_5299.JPG

A menudo se comenta que los esports pueden alcanzar a un target que por otros medios sería complicado de alcanzar. Los esports representan una fuerza imparable y llegan para quedarse. Llegar al corazón de los usuarios se traduce en engagement, una vez que esto está hecho, los resultados cuantitativos vienen solos: 2.532 partidas jugadas, 3.000 hamburguesas repartidas, 27.852 minutos jugados, más de 400 premios más de 55.000 personas alcanzadas en redes sociales durante el evento y más de 80.000 leads conseguidos para la marca.

Debemos y es nuestra obligación enseñar y dar las pautas adecuadas a las marcas para que puedan entender al target gamer, un mercado complejo donde los patrones de su entendimiento pueden desembocar en una estrategia exitosa, o en un resultado completamente irrelevante para la comunidad si se aplica de modo incorrecto.