La pasada semana se habló sobre  cómo llevar a buen puerto un negocio, pero en esta ocasión nos centramos en la figura del cargo con más responsabilidad: el “jefe” de la empresa.

Cuando uno se adentra en el mundo de los negocios no puede hacerlo así como así, claro que debe detenerse, mirar cómo está la situación actual en el mercado, si tiene posibilidades, el público objetivo… pero antes de todo eso hay que hacer un análisis de uno mismo para ver si está preparado para ejercer como cabeza de empresa, ya que para ello se necesita una serie de aptitudes:

Mentalidad:

Para organizar el plan de empresa y gestionar las actividades de la misma hay que tener muy claro lo que se hace, por lo que el factor clave como persona, es que se debe ser alguien con confianza en uno mismo, que sepa ir con la cabeza bien alta y con las ideas claras.

Por ejemplo, en una reunión no se debe ir con timidez o con un porte poco confiado, ya que esta posición transmite debilidad, por lo que no se nos tomaría tan en cuenta o con poca seriedad, ya sea en una reunión de trabajo o los propios trabajadores.

La clave para generar autoconfianza es hacer las cosas bien ya que si no subestimamos el trabajo hecho y realmente le damos el valor positivo que se merece, esto aumentará nuestra confianza.

La organización es la clave del éxito:

Como dice el título de este apartado, hay que tener una buena organización para poder llevar a buen puerto una empresa. Se debe saber gestionar las tareas propias y las de los empleados, de forma que nos podamos anticipar a las necesidades que sepamos que van a surgir y a las imprevisibles, ya que con una organización adecuada podremos solventarlas.

Como consejo, se debería crear una lista tareas personales a realizar durante las diferentes horas del día y por otra parte, una agenda para llevar un control del trabajo del resto de integrantes de la empresa, además de un calendario con fechas de entrega, reuniones o plazos.

Saber comunicar:

Cuando se trata de negocios hay que ser claro, conciso y saber transmitir correctamente el mensaje al receptor, de una forma segura y directa, con decisión. Con esto, se denota un carácter válido para hacer tratos y organizado, a la vez que hay que tener iniciativa en la comunicación de forma creativa, para llamar la atención por ejemplo de un cliente o proveedor.

empresario post comunicar.jpg

Se creativo:

Un empresario también debe amoldarse al producto que vende su negocio y saber cómo innovar con él mediante la creatividad. Con ello, no se pretende decir que hay que incitar a crear siempre cosas nuevas (que también es válido y recomendable) si no que se puede trabajar en torno a un producto existente pero debe hacerse con creatividad, intentando potenciar sus virtudes y que destaque del resto que son similares. Con la creatividad necesaria se puede conseguir este objetivo.

Estate al día:

Debes estar al tanto de las tendencias del mercado para estar actualizado en torno a los productos que vendes en el negocio, para ello haz estudios de mercado, revisa las noticias de actualidad y relacionate con personas o medios que estén ligados con tu sector de negocio.

Una persona actualizada en información y recursos, siempre está preparada para los grandes cambios o para provocarlos.

empresa post.jpg