El mundo empresarial puede ser duro y complicado en el momento que un pequeño negocio decide adentrarse en él o por el contrario existe una mala organización en una gran empresa. Aquí van diez consejos para que tu negocio llegue a buen puerto.

1. El cliente

Lo que se debe tener totalmente como prioridad principal a la hora de crear una empresa y llevar a cabo una buena gestión de la misma es que el cliente es lo principal. El consumidor debe estar bien atendido e incluso mantenerlo lo más contento que se pueda, por lo que se debe inculcar a la empresa y los trabajadores que los clientes son la base del negocio, intentando añadir en términos comunicativos el valor añadido del buen trato con el público por parte de la empresa.

El buen trato, la atención la mismo, saber gestionar con rapidez los trámites que nos manden y llegar a buenos acuerdos beneficiosos para ambos ayudará a que este tenga una buena opinión sobre nuestro negocio y decida recomendarnos a otros clientes, aumentando de paso la reputación y los beneficios.

2. Los trabajadores

Por todos es sabido que las empresas funcionan gracias a los trabajadores, que aportan mano de obra y son el motor de la empresa, pero hay que tener cuidado en este punto, no hay que verlos como simple “mano de obra”, ante todo todos somos personas que se dedican a una determinada profesión, por lo que si estos se encuentran cómodos con su puesto de trabajo y ambiente dentro de la empresa, influirá en los beneficios de la misma ya que la persona está más dispuesta y motivada a realizar las diferentes tareas.

Realizar actividades en grupo para crear equipo, el buen trato, ofrecer compensaciones como beneficios o aumentos de puesto pueden motivar muy positivamente al trabajador para que se cree en él un sentimiento de fidelidad a la empresa y se motive a realizar bien y con ganas su trabajo.

empresas.jpg

3. El valor de la cadena de suministro

Los proveedores también son una parte fundamental del negocio, deben introducirse dentro de la cadena de valor, es decir, hay que cuidar las relaciones de una forma más indirecta, como por ejemplo ofreciendo precios competitivos, sin abusar de ellos y manteniendo siempre el buen trato y las formas.

También hay que cuidar los plazos, sin pedir algunos poco realistas y manteniendo siempre la coherencia… haciendo todo esto, se nos verá con mejores ojos y los proveedores estarán más dispuestos a formar parte de nuestra cadena de suministro de forma activa y permanente.

4. Cuida tu imagen

Las empresas que generan problemas externos como por ejemplo la creación de residuos o malas condiciones laborales en las instalaciones nunca están bien vistas por los medios, por lo que hay que procurar tener siempre todo en buenas condiciones e intentar tener una buena relación con los medios y redes sociales, más de una empresa se ha creado una mala reputación en torno a estas cuestiones o simplemente por un tweet inadecuado en el momento más inoportuno.

5. Control de las acciones

Saber cuándo invertir dinero y establecer un buen horario y timming de acciones para las diferentes campañas es clave para alcanzar el éxito empresarial. La buena gestión es la clave para que todo funcione como debe ser y de ello se debe encargar una dirección empresarial cualificada para el puesto y con capacidad para liderar un equipo y gestionar el tipo de acciones que se llevan a cabo.

empresa imagen.png

6. El ambiente de trabajo

Este punto tiene que ver con el de los trabajadores… el ambiente de trabajo debe cuidarse y ser un sitio adecuado para llevar a cabo las tareas que se requieran para llegar sanos y salvos a final de mes. Por un lado, el ambiente agradable entre compañeros ayuda a que se cree un buen entorno, además del tema de la higiene, que siempre ayuda a aportar un toque más pulcro y a estar más cómodo en el puesto de trabajo.

7. La innovación es la clave del éxito

Existen algunas voces que dicen que a día de hoy todo está inventado… y no pueden estar más equivocados: hay que innovar. La creatividad aporta valor a las empresas, hay que intentar ofrecer algo diferente y que se sienta único para el cliente, ya que este va a ser el factor que nos diferencia de una empresa del montón a una pionera o en la vanguardia de determinado producto existente o por existir.

8. Ser previsor

Saber los plazos para pagar siempre es una buena opción a tener en cuenta para que el toro no nos pille en temas económicos… además, dependiendo de la época del año, a veces no se obtienen tantos beneficios ya que hay menos actividad económica para el negocio, como por ejemplo en épocas de vacaciones. Hay que ser precavido y tener siempre una reserva para las épocas en que se sepa que no se va a conseguir una cantidad de beneficios como de costumbre.

9. Invertir con cabeza

Hay que estudiar bien cada proyecto, desde todos los parámetros para saber si realmente merece la pena invertir en él, una vez hecho esto, se debe hacer un seguimiento y si se ve que no funciona hay que saber cuando decir basta y retirarse o cerrarlo. No es malo cambiar o intentar adentrarse en algo nuevo, a la vez que si algo funciona tocarlo en lo justo o decidir seguir con la misma estrategia.

10. Cumplir con todos los implicados

Este punto trata básicamente el tema de los públicos y la imagen de la empresa, hay que quedar bien con todos los implicados y mencionados en los anteriores puntos: clientes, trabajadores, proveedores… a la vez que se cumplen los otros puntos, los cuales, también contribuyen a quedar bien con los implicados y de paso aumentar los beneficios.

beneficios imagen.jpg