Cuando se habla de los millennials se suele hablar de jóvenes entregados a sus dispositivos móviles y a la red, que no hacen nada sin mirar lo que se cuece online y que rechazan elementos tradicionales como el comprarse una casa, hacerse con un coche o lanzarse a una hipoteca. Son consumidores que parecen vivir en la eterna juventud, al menos en los estudios de las marcas y en los análisis sobre cómo son y que quieren. En estas historias, parece que la generación millennial se hubiese quedado congelada en el tiempo, en una especie de 20 y tantos años eternos de ahí la famosa frase los 30 son los nuevos 20. Pero lo cierto es que el tiempo pasa para todo el mundo, millennials incluidos, y el paso del tiempo también les cambia las inquietudes y las perspectivas aunque más que cambio es una adaptación. Es entonces cuando las marcas deben ser capaces de adelantarse a esos nuevos intereses y, sobre todo, que sean capaces de ver cómo están respondiendo los millennials a los nuevos escenarios de su vida.
Y como en todas las generaciones con la madurez llega el momento de tener hijos.  

¿Cómo son esos padres millennials?

Según un estudio de Crowdtap, lo cierto es que los padres millennial no son ya una rareza. Un 80% de los millennials estadounidenses se convertirá en padres emenos de 10 años. Los niños llegan con una serie de gastos asociados que no se pueden evitar.
Además, lo que supone ser un buen padre o una buena madre para ellos se asocia a gastar una parte muy importante de su presupuesto en sus hijos

La paternidad se concibe de otra manera, más igualitaria que en generaciones anteriores. Un claro ejemplo de padre millennial es Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, que se cogió unos cuantos meses de baja de paternidad.

No podemos olvidar la tecnología. Han hecho de la tecnología una parte fundamental de sus vidas y seguirá siéndolo también cuando se conviertan en padres. Las madres son además más tecnólogas que los padres. Según los datos del estudio de Crowdtap, las madres son más proclives a hablar de tecnología y redes sociales cuando hablan de su rol que los padres.
Pero, aunque hablen de forma diferente de esta realidad, ambos están muy volcados en la tecnología. Aunque las abuelas siguen siendo la principal fuente de consejos sobre la paternidad, quienes le siguen son todo fuentes online. Tras llamar a las propias madres, los millennials recurren a webs, redes sociales y blogs para encontrar información, convirtiendo a la red en la segunda fuente más importante de información. Un 46% de las madres y un 35% de los padres considera que la información que ofrecen las redes sociales es extremadamente útil.
De hecho, prácticamente la mitad de las madres y un 37% de los padres echa un vistazo a las redes sociales al menos una vez al día buscando consejos. Blogs, Instagram y YouTube son las principales fuentes de información a la que recurre esta generación para encontrar datos y consejos. Las redes sociales también tienen un punto negativo y es que los padres millennials creen (un 11% de las madres y un 6 de los padres) que son una fuente de un exceso de información que puede empujar a la ansiedad y la confusión.
La idea va en línea con lo que los millennials hacen para buscar información de forma general. Cuando buscan datos y opiniones sobre cualquier otra cosa, los millennials acaban echando mano a las redes sociales de forma recurrente.
La tecnología no es solo una fuente de información sino también una fuente de nuevos comportamientos que modifican cómo se relacionan con las marcas. Los millennials compran online mucho y lo hacen incluso más cuando se convierten en padres. Según la encuesta, un 80% utiliza este medio para comprar unas cuantas veces al mes. No es además el primer estudio que lo señala: los supermercados online (y la encuesta abarcaba Asia, América y Europa) están viendo cómo crecen las compras dentro de este target. En cuanto tienen niños, los millennials se lanzan a hacer la compra online para ahorrar tiempo y sobre todo para que les traigan los voluminosos productos que necesitan para los niños, como pañales.

Millennial es millennial siempre


¿Qué dejan claros todos estos datos? Lo cierto es que las empresas deberían tener en cuenta dos realidades a la hora de hacer estrategia para llegar a los millennials. Por una parte, no deberían quedarse con el cliché de los millennials como unos eternos jóvenes. El tiempo pasa para todo el mundo y las circunstancias de vida cambian con ello. Por otra parte, no deben caer en la trampa de pensar que, cuando  empezarán a ser iguales a los demás.
Los padres millennials son padres con sus propios comportamientos y sus propios intereses, porque al fin y al cabo siguen siendo millennials. Como apuntaba un reciente estudio de Turner, los millennials están madurando pero lo están haciendo con su propia manera. Aunque están enfrentándose a realidades y problemas similares a los que enfrentaron otros antes que ellos, lo están haciendo de un modo distinto, marcado por sus propios intereses y por los rasgos que marcan su generación. Porque cumpla 30 o 40 el millennial no deja de serlo.